jueves, 13 de mayo de 2010

Rembrandt: Autorretrato

2 comentarios:

GARHOUL dijo...

Este si le queda bastante señor jejejejee ;D

toño dijo...

Y aquí otra lección de riquísima sobriedad con el uso de colores de tierra rojiza, yendo desde la piel al vestuario y fondo, con tierra de Siena, rojo de Venecia, matizados con tierra amarilla (ocre), algunos rastros de negro de humo posiblemente, alguna tierra verde tal vez en dos o tres pinceladas, usados en combinación con el blanco de plomo -muy común entonces- para las luces y desde luego los brillos dorados en gorro y caireles -de repente enblanquecidos, huellas del tiempo o de una canosidad hereditaria a tan escasa edad como se autorrepresentó Van Rijn en plena flor de juventud, sin contar con una vista cansadona necesitada ya de 'quevedos' cuadrados, rarísimos para la época, pero, en fin, creamos al Maestro, que sin duda fue uno de los, no grandes, sino enormes dibujantes de la historia, como es preciso para pintar así, ¿no es verdad don Rafa ¡perdón! quise decir Maese Van Rijnzte? Ya me hice bolas...