martes, 4 de mayo de 2010

J. L. David: Psyque y Cupido

1 comentario:

toño dijo...

Ese alma duerme plácidamente en las alas de una imaginación que a veces conoce bien sus rumbos, máxime cuando esas alas tienen un dueño que está en completa vigilia y vuela a su arbitrio, ya por costumbre, y con la motivación mas 'ad hoc' a sus habituales libertades de ensoñación. Bien por esos temas de antaño en las artes, que hoy han desaparecido y el erotismo se aborda de otro modo. Cabe preguntar ¿Es mejor lo que hoy convoca a no disfrazar ese resorte vital? ¿Los resultados estéticamente son más o igual de poéticos?
Solo es pregunta, para la que no hay respuesta aún ni productos estéticos que la planteen contundentemente con un resultado que avale nuestra contemporaneidad, quizá vulgar, quizá solamente cruda, pero lo más importante: ¡Al parecer hoy carece de alas!.