miércoles, 10 de marzo de 2010

Flinck: Isaac bendice a Jacob


1 comentario:

toño dijo...

Por la mirada, parece que el Isáá está atentísimo, pero lo que pasa es que sus tapatíos ya no fifan y le da igual 'ver' a donde sea, lo que cuenta es la intención, como luego dicen por ahí. Y es lo que le importa al taimado del Jacobo para lograr sus aviesos fines de obtener lo que no le pertenece. ¡Qué raro! ¿Dónde he sabido de maniobras similares, dónde...?