jueves, 4 de febrero de 2010

Copley: Watson y el tiburón


1 comentario:

toño dijo...

¡Pero a quién se le fue a ocurrir echarse un clavadito en la mar océano donde puede aparecer un tiburcio bien hocicón como la ballena con bemba como la que aparece en la oportuna foto del "alarma" de la época!
¡Qué curioso! Es la primera vez que veo que los tiburcios tienen labios. Nótese la tendencia muy natural de los humanos a retratar toda realidad, por 'Realidad aparte' que sea (Gracias por el título, Sr. Castaneda) para adjudicarle atomáticamente semejanza humana.